Alumno UAI lidera proyecto de integración para jóvenes con discapacidad cognitiva

19 Mayo, 2017

El miércoles 17 de mayo se dio inicio  al primero de 8 talleres inclusivos de Proyecto Integra, liderados por Cristóbal Chacón, estudiante de cuarto año de Ingeniería Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez de Viña del Mar. El proyecto cuenta con el apoyo de Garage UAI, plataforma de emprendimiento e innovación de la UAI.

Proyecto Integra es un emprendimiento social que busca generar instancias de interacción entre alumnos de la Universidad Adolfo Ibáñez con jóvenes con discapacidad cognitiva, a través de la realización de talleres de diseño, confección de muebles y artículos de uso cotidiano, desarrollados con material reciclado, específicamente tetrapack.

En estos talleres inclusivos, participan 12 voluntarios UAI (alumnos entre 18 y 24 años) y 14 alumnos de la Escuela Especial Juanita de Aguirre (de 18 y 26 años), -el 92% de los voluntarios y alumnos son mujeres-, quienes son guiados por Maglio Aranda, Ingeniero Metalúrgico, especialista en trabajo sustentable con tetrapack y presidente de la ONG Phoenix Brik, institución que ha estado apoyando al proyecto desde su comienzo.

Cristóbal cuenta además con el apoyo de un equipo de profesionales de la Universidad Adolfo Ibáñez de Viña del Mar, como Daniel Serrano, Diseñador, Roberto Severino, Ingeniero y Jaime Hernández, Psicólogo y académico UAI, además de Eliana González, profesora especialista en educación diferencial de la Escuela Especial Juanita de Aguirre.

En este contexto, conversamos con Cristóbal Chacón quien nos entregó mayores detalles de los orígenes del proyecto y lo que espera lograr con él.

¿Cuál fue tu principal motivación para desarrollar este proyecto?

Pretendo que este proyecto ayude, desde un principio, a fomentar la innovación en cuanto a la reutilización de desechos materiales -específicamente de las cajas de leche tetrapack-. Es claro que hoy el reciclaje, reutilización y reducción de residuos son fundamentales para asegurar la próspera vivencia de las generaciones futuras.

Pero, el objetivo fundamental de Proyecto Integra, es generar un espacio de interacción entre dos ejes sociales que hasta hoy no habían tenido ningún acercamiento: comunidad UAI y alumnos de la Escuela Especial Juanita de Aguirre. De lo anterior, deseo que este proyecto rompa ciertas barreras sociales que, de forma no intencionada, hemos generado como sociedad. Me refiero a la segmentación que hoy viven las personas que no poseen habilidades como el promedio. En la actualidad, los seres humanos nos hemos percatado que la discriminación es una patología que solo nos ha alejado de mayores instancias de crecimiento, es crucial que empecemos a formar comunidad y para ello la interacción es la base, solo podremos fomentar tolerancia si nos exponemos realmente a salir de nuestra zona de confort y aprender a comunicarnos con todo tipo de personas, sin importar sus características. ¡Rompamos los paradigmas!

¿Cómo llegaste a este problema?

Durante el año pasado me encontraba iniciando mis actividades como voluntario en la ONG Phoenix Brik y un día tuve que ir solo a la planta para ver unos materiales que necesitábamos para poder postular a un proyecto. Cuando llegué, estaba Roberto, un alumno de la Escuela Especial Juanita de Aguirre, y él me comentó que estaba a punto de empezar a hacer una mesa. Yo, de ignorante y sin saber, le pregunté si realmente sabía cómo hacerlo, él me miró y me dijo obvio que sí. Entonces empezamos a trabajar, entre conversaciones y tareas, él me guiaba en cómo martillar, cortar y atornillar las distintas partes que componen el inmueble. Cuando terminamos la mesa, fue buenísimo, porque yo nunca había trabajado en carpintería y ese día aprendí. Fue en ese momento en que me puse a pensar: ¿Cuántas personas más deben creer lo mismo que yo?, que prácticamente una persona con capacidades diferentes no es capaz de enseñarte cómo hacer un proyecto de carpintería, por lo que decidí plantear un proyecto que buscara exponer a más alumnos de nuestra universidad a situaciones de crecimiento personal y rotura de paradigmas. Entonces, fui a la UAI y me moví por cielo mar y tierra, hasta que llegué donde Renato Cabrera (Vicedecano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de UAI Viña del Mar), a quien agradezco el hecho de que haya creído en el proyecto. Él me recomendó y contactó con Elizabeth Vargas (ex Coordinadora de Garage UAI en Viña del Mar) con quien estamos desarrollando esta idea desde el segundo semestre de 2016.

¿Cómo ha sido el proceso y apoyo de Garage UAI Viña?

Desde el momento que llegué al Garage UAI Viña del Mar, me han mostrado todo su apoyo y me referenciaron a un listado de alternativas de postulación para poder obtener fondos para llevar a cabo el proyecto durante el año 2017. De esos fondos, nos adjudicamos el Fondo de Desarrollo Institucional del Ministerio de Educación. Sinceramente, me han apoyado en todo y ha sido una gran guía a la hora de aprender cómo dirigir un proyecto. Considero, que Garage Viña más que ser una pre aceleradora de negocios, es un lugar donde la Universidad abre las puertas a los alumnos para que se desafíen en busca de lograr sus objetivos -o sueños-. Por siempre recordaré el correo de Garage UAI diciéndome que el proyecto había sido adjudicado. Creo que es una de las instancias más emocionantes de mi vida y no hubiese sido posible sin Garage UAI Viña del Mar.